Dicen que hoy fue la navidad.
Época para compartir.
No lo hice.
Pasé encerrado con la compañía de una profunda melancolía.
Mirando siempre el teléfono... Esperando... Algo.
Siento
culpa por los presentes que me dejó el consumismo bajo el árbol de
plástico que me provoca un no sé qué. Pienso en quién fabricó los regalos. Pienso en los árboles vivientes que fueron cortados para envolverlos. Pienso en quién los necesita más.
Pienso que en realidad cambiaría toda la noche y tal vez todo el día de
mañana por un minuto allá, a la otra orilla.
Orilla me recuerda a Horilla. Horilla ésta que le falta 7 horas por sumarle.
Detesto la navidad. Una palabra hueca que me estorba durante 11 meses y 23 días al año.
O peor aún, mes y 3 semanas...
